Intervenciones de cirugía vascular más seguras con inteligencia artificial en el Gemelli.

Intervenciones de cirugía vascular más seguras con inteligencia artificial en el Gemelli.

(Adnkronos) – La introducción de los parámetros hemodinámicos del paciente a través de algoritmos de inteligencia artificial marca un hito en la sala de operaciones, tanto para la cirugía general como para la cirugía vascular, reduciendo el riesgo de inestabilidad hemodinámica. Los anestesistas, además de monitorear los parámetros del paciente, son alertados por la IA y guías en la estrategia para corregir cualquier problema durante intervenciones como el aneurisma aórtico o la disección carotídea. Esta experiencia de 5 años en el uso de sistemas de monitoreo asistidos por IA en el Policlínico Gemelli en Roma ha mejorado la atención en cirugías complejas. «Las nuevas tecnologías basadas en la inteligencia artificial han sido fundamentales en la cirugía pancreática y en intervenciones más recientes en aneurismas y disecciones carotídeas», explica Andrea Russo, jefe de Anestesia en Cirugía Pancreática en Gemelli Policlínico. «Estas herramientas mejoradas con IA ayudan a reconocer las variaciones de la presión arterial, reduciendo los efectos secundarios durante la operación, especialmente la hipoperfusión de órganos críticos como el cerebro, el corazón y los riñones». La tecnología inteligente de monitoreo hemodinámico permite a los expertos realizar intervenciones complejas de manera más segura, sin necesidad de circulación adicional.

La implementación de algoritmos de inteligencia artificial para monitorear los parámetros hemodinámicos del paciente ha revolucionado la sala de operaciones, especialmente en cirugías de alto riesgo como la cirugía general y vascular. Los anestesistas ahora cuentan con la asistencia de la IA para detectar tendencias preocupantes en los parámetros del paciente y guiar estrategias para corregir posibles complicaciones durante intervenciones para aneurismas aórticos y desbloqueos carótidos.

El uso de tecnologías basadas en inteligencia artificial en el monitoreo de la sala de operaciones ha sido fundamental en la experiencia del Gemelli Policlínico en Roma, donde se han utilizado sistemas de monitoreo asistidos por IA en cirugías pancreáticas, aneurismas y disecciones carótidas. Estas herramientas han mejorado la capacidad de los anestesistas para reconocer variaciones en la presión arterial que pueden indicar efectos secundarios durante procedimientos quirúrgicos, especialmente en cirugías vasculares.

En cirugías vasculares complejas, como aquellas que requieren el uso de una abrazadera aórtica, se ha desarrollado un enfoque innovador que prescinde de la circulación extracorpórea, aprovechando la capacidad de bombeo natural del corazón del paciente a través de un bypass temporal. Este enfoque inteligente de monitoreo hemodinámico permite a los expertos realizar intervenciones sin necesidad de circulación adicional, anticipando episodios de hipotensión y permitiendo intervenciones rápidas para estabilizar al paciente.

El algoritmo utilizado en este monitoreo es capaz de analizar los cambios en la onda de presión del paciente y evaluar tendencias en los parámetros fundamentales de resistencia, contractilidad y volumen. Esta tecnología es especialmente beneficiosa durante intervenciones que implican redistribución de líquidos complejos, como en el caso de abrazaderas aórticas o situaciones de hipoperfusión renal, donde la intervención humana puede resultar insuficiente para detectar y remediar la situación a tiempo.

Las ventajas de estas nuevas tecnologías son evidentes, con una reducción del 65% en la inestabilidad hemodinámica durante procedimientos de aneurismas y una disminución del 15% en el uso de derivaciones en cirugías carótidas. Estos avances han permitido una mejora significativa en la atención al paciente y en la eficacia de las intervenciones quirúrgicas, demostrando el valor de la inteligencia artificial en el campo de la medicina. Cuando la carótida está obstruida por una placa aterosclerótica y se cierra, es necesario realizar una endarterectomía carotídea (EAC) para restablecer un adecuado flujo sanguíneo al cerebro. Si no se garantiza un flujo sanguíneo natural al cerebro, se debe introducir una derivación, lo que hace que la operación sea más compleja.

FUENTE

nuevaprensa.info

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