Nuevo tratamiento para reducir temblores mediante estimulación eléctrica periférica

Nuevo tratamiento para reducir temblores mediante estimulación eléctrica periférica

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), el Laboratorio de Neuroingeniería del Instituto Cajal-CSIC y la Unidad de Trastornos del Movimiento del Hospital General Universitario Gregorio Marañón están estudiando un nuevo tratamiento para reducir el temblor basado en estimulación eléctrica periférica. El objetivo es minimizar los problemas y riesgos asociados con los tratamientos actuales contra el temblor.

El temblor es el trastorno del movimiento más común en todo el mundo y afecta la vida de millones de personas con temblor esencial y enfermedad de Parkinson. Este estudio se basa en la tesis de la investigadora Cristina Montero Pardo, del Programa de Doctorado en Ingeniería Biomédica de la UPM, y busca proporcionar una alternativa de tratamiento eficaz, seguro y asequible para pacientes con temblor patológico basado en estimulación eléctrica. Según los investigadores, los resultados preliminares son muy prometedores.

Al estimular los músculos afectados según el patrón de temblor del paciente, se puede modular el movimiento muscular coordinado en la muñeca. Según los resultados obtenidos en los estudios realizados, con unos minutos de estimulación diaria algunos pacientes pueden experimentar una mejoría de hasta el 50 por ciento a escala clínica. Sin embargo, se necesitan más estudios con un mayor número de pacientes para confirmar estos resultados preliminares.

El temblor puede afectar gravemente la calidad de vida de los pacientes, haciendo que actividades cotidianas como beber, escribir o presionar un botón se conviertan en un desafío diario. El tratamiento inicial para aliviar los temblores es la medicación, pero muchos pacientes abandonan la terapia farmacológica por falta de eficacia. La neurocirugía es la siguiente opción para casos refractarios, pero no todos los pacientes pueden ser candidatos debido a los riesgos asociados.

Se estima que más de 25 millones de personas en todo el mundo padecen temblor esencial y 10 millones tienen la enfermedad de Parkinson. Debido a la relación entre el envejecimiento de la población y los temblores, se espera que esta cifra se duplique para 2050, representando un grave problema de salud y calidad de vida a nivel mundial.

Según Cristina Montero, «esta investigación abre la puerta a una nueva alternativa sin efectos secundarios para pacientes con temblor intratable, mejorando la calidad de vida de ellos y sus familias. Esperamos continuar la línea de trabajo para transformar la técnica propuesta en una terapia que los pacientes puedan realizar desde casa según su necesidad.»

FUENTE

nuevaprensa.info

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