Investigación de la Guardia Civil de Albacete por fraude electrónico

Investigación de la Guardia Civil de Albacete por fraude electrónico

Las fuerzas de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete, en el marco de la operación «Enke», investigaron a un joven de 27 años de la localidad almeriense de Vicario como presunto autor de un delito de estafa en su modalidad conocida como BEC (Compromiso de Correo Electrónico). En otra operación similar, llamada «Armera», se investigó a un malagueño de 36 años como presunto autor de los delitos de estafa, contra el secreto de las comunicaciones y falsedad en documentos privados.

Este tipo de estafa consiste en que un ciberdelincuente, mediante engaños y desde direcciones de correo electrónico haciéndose pasar por legítimas, intercepta una transacción comercial, logrando dirigir el dinero a un número de cuenta bancaria que devenga intereses, informó la Guardia Civil en un comunicado.

En el caso de la operación «Enke», las investigaciones se iniciaron en octubre de 2023, cuando una persona denunció a la Guardia Civil de Villarrobledo que había recibido un correo electrónico, presuntamente de una empresa con la que tenía relaciones comerciales, solicitándole el pago de unas facturas pendientes por importe de 10.227 euros, reiterando que realizará el pago lo antes posible.

En dicho correo electrónico, el autor indicaba un número de cuenta para abonar el dinero, diferente al habitual, y que, como posteriormente descubrieron los agentes investigadores, pertenecía a la persona finalmente investigada.

Con el dinero en su cuenta bancaria, el estafador se hizo con todo el dinero, mediante retiradas de efectivo en varios cajeros automáticos de las localidades almerienses de Roquetas de Mar y La Mojonera, muy cercanas al lugar de residencia, lo más cerca posible.

El investigado, tras hackear la cuenta de correo electrónico de la empresa afectada y hacerse con el control de la misma, obtuvo los datos de un proveedor habitual para suplantarlo. Con esta coartada, contactó telefónicamente con la empresa y denunció el impago de una factura que efectivamente estaba pendiente y luego envió un correo electrónico a la empresa fraudulenta desde una cuenta muy similar a la del proveedor real.

En ese correo electrónico, el estafador indicó que la cuenta de crédito de factura regular del proveedor suplantado había sido cambiada, luego proporcionó el número de una cuenta bancaria que controlaba y donde pudo recibir el pago de esa factura de manera fraudulenta.

En el caso de la operación «Armera», la Guardia Civil inició una investigación tras conocer, a través de un vecino de Chinchilla de Montearagón, que afirmó haber recibido un correo electrónico, presuntamente de una empresa con la que tenía relaciones comerciales, donde Como estaba, pidió el pago de una factura por importe de 25.367 euros, comprobando, tras el pago, que se trataba de una estafa.

A raíz de esta denuncia, la Guardia Civil pudo comprobar cómo el investigado, tras acceder a la dirección de correo electrónico de la víctima y hacerse pasar por una empresa proveedora, solicitaba el pago de una factura pendiente, facilitándole en el mismo correo electrónico un número de cuenta, una cuenta bancaria diferente a la cuenta de crédito habitual y que finalmente resultó ser propiedad del estafador.

Tras las gestiones realizadas por los agentes de la Benemérita, se logró dar con la identidad del autor de los hechos, a pesar de que utilizó varias identidades falsas, recibiendo el dinero de la estafa en una cuenta gestionada por él, abierta de forma fraudulenta, desvelándose la identidad de una tercera persona, cuya documentación personal había sido robada tiempo atrás.

También se ha conocido cómo el dinero transferido de forma fraudulenta a la cuenta bancaria del investigado fue transformado por éste en efectivo realizando apuestas en varias salas de juego de la provincia de Málaga muy cercanas a su domicilio.

Si usted, como propietario de un negocio, recibe un correo electrónico de un cliente que cambia su número de cuenta bancaria habitual, comuníquese con la persona que recibirá el dinero para corroborar el cambio en el número de cuenta bancaria. Una simple llamada telefónica puede ayudar a detectar un posible fraude.

Además, tener una contraseña segura para las cuentas de correo electrónico individuales y comerciales hará que sea más difícil para los ciberdelincuentes obtener credenciales de acceso. También puedes optar por una plataforma de pago segura, aconsejando cambiar el proceso de envío de facturas enviadas por correo electrónico a un sistema especialmente diseñado para la autenticación de pagos.

Si has sido víctima de una de estas estafas, denuncia los hechos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para intentar recuperar el dinero estafado lo antes posible.

FUENTE

nuevaprensa.info

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