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Conciencia Ciudadana “Si de ofertas se trata, este ojo avizor con los paquetes de empleos fantásticos, en los cuales le garantizan que sin inversión alguna, usted se ganará todos los meses un chorro de dólares” Estimados y como siempre muy queridos y respetados lectores, en este globalizado mundo actual, los usuarios del ciberespacio nos vemos cada día bombardeado por millares de correos span que nos llegan de las diversas latitudes del planeta tierra -por ahora- ofreciéndonos planes maravillosos para hacernos ricos de la noche a la mañana y sin esfuerzo alguno; reclamar premios que nos ganamos de un concurso en el cual jamás hemos participado; suscribirnos gratuitamente a servicios muy ventajosos que nunca hemos solicitado; recibir en nuestro correo información detallada, clasificada, especializada, sin costo alguno; comprar medicamentos milagrosos; artículos súper especiales, y un sinnúmero de facilidades gratuitas como si viviéramos en el planeta de la bondad.
El elemento común en casi todos estos paquetes de ofertas maravillosas es que te piden los datos de tu tarjeta de crédito, y si usted es de los que no tiene una todavía, no se preocupe porque también han diseñado una virtual que te sirve para una sola compra o estafa. Para aquellos guabinosos que son desconfiados, los tranquilizan notificándoles que los datos de su tarjeta de crédito son única y exclusivamente para el proceso de identificación que se usa en el país donde ser quiere hacer la compra, normalmente los Estados Unidos de Norteamérica. El estómago se le revolverá, y la úlcera le estallará, cuando le llegue su estado de cuenta y termine solicitándole al banco emisor que le anule la tarjeta porque sencillamente no existe manera alguna de quitarse de encima ese cargo -que por ingenuo- se echó a cuestas creyendo que los demás son bolsas. Yo lo viví, y por eso les echo el cuento.
Dentro del abanico de las ofertas que le llegan a través de los correos (e-mail) tenga mucho cuidado con los famosos viajes a Cancún, Punta Cana, Florida, y otros destinos, que supuestamente usted se ganó sin participar en sorteo alguno; porque le puede salir más caro de lo que se puede imaginar que le resultará viajar de gratis. Tenga mucho cuidado también con esos maravillosos productos y/o equipos milagrosos, que por tan solo pocos dólares le resuelven la vida, y les dan sopotocientos regalos adicionales.
Si de ofertas se trata, este ojo avizor con los paquetes de empleos fantásticos, en los cuales le garantizan que sin inversión alguna, sin realizar ningún esfuerzo, desde la comodidad de su hogar, y divirtiéndose mientras trabaja, usted se ganará todos los meses un chorro de dólares, si señor de dólares según ellos.
Cuídense -y bastante- de ese novedoso concepto que los expertos del fraude y estafas llaman multinivel, una novedosa técnica que superó al ya en desuso telemarketing. Usted terminara siendo un tonto útil, porque cuando se de cuenta de que lo han guisado, ya les habrá producido muchos dólares a sus patrones cibernéticos, y usted quedará por fuera como la guayabera, y será cómplice involuntario de una red de estafadores virtuales.
Ciertamente Internet tiene grandes beneficios como el de ser la enciclopedia mas grande en cuanto a búsqueda de datos e información específica se refiere, pero también es la plataforma ideal que los estafadores han tenido para que en beneficio de ellos y valiéndose de nuestra ingenuidad y/o necesidades, les metamos las manos en los bolsillos a cuanto bolsa igual a nosotros se nos atraviese en el camino y crea que gnomo es oso porque lo ven peludo.
Amigo lector, use y disfrute de su conexión a internet, comuníquese con media humanidad a través del chat y los correos electrónicos, pero pele bien los ojos cuando de compromisos se trata, porque lejos de llenarle los bolsillos los avispados virtuales, lo pueden dejar más limpio que talón de lavandera y mas comprometidos que gato en mosquitero. Así son las cosas amigo cibernauta. |