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Escrito por REINALDO CAMPOS / SIN BARRERAS
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sábado, 12 de julio de 2008 |
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Las vitaminas son esenciales para el metabolismo y necesarias para el crecimiento y el buen funcionamiento del cuerpo. Sólo la vitamina D es producida por el organismo, el resto se obtiene a través de los alimentos. ¿Sabía usted que la A es vital porque la carencia de esta con frecuencia afecta a los ojos, y puede llevar a los pequeños del hogar a padecer discapacidad visual?. La enfermedad en cuestión se llama xeroftalmia, que significa sequedad de los ojos (de la palabra griega xeros: seco). Este es el término que se utiliza para definir las manifestaciones oculares resultantes de la falta de este componente vitamínico. Según el oftalmólogo Humberto Prado, las manifestaciones oftálmicas graves de la carencia de vitamina A producen destrucción de la córnea y ceguera. Principalmente, se observa en niños de corta edad. También es conocida como queratomalacia. Por lo general, ataca a niños pequeños que mantienen los párpados cerrados por períodos largos. Ajá, y usted cree que eso es una “basurita”, que con colirio seguro se le cura en seguida. “En la mayoría de los casos pasa desapercibida ante los padres, y buscan atención médica demasiado tarde, cuando la córnea está irreversiblemente dañada”, añade el especialista. Debido a que las tasas de mortalidad de la xeroftalmia avanzada son altas, relativamente pocos niños ciegos en extrema pobreza sobreviven en la comunidad. Para la nutricionista Ida Guerra, algunas fuentes de retinol o vitamina A preformada frecuentes son: el hígado, aceites de hígado de pescado, yema de huevo y productos lácteos. Explica que en el maíz amarillo y en los productos de raíces amarillas, como las batatas se encuentra abundante caroteno (vitamina A). La tarea principal de la vitamina A es la protección de la piel y de la vista. También participa en la elaboración de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales.
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