|
Escrito por Redacción
|
|
viernes, 09 de mayo de 2008 |
|
Los apagones ya son el pan nuestro de cada día. La gente pierde la paciencia y protesta cerrando calles y avenidas y parece que esa es la solución para que arreglen el problema. En un país tan rico como este, ¿cómo es posible que no inviertan recursos para un servicio tan elemental como el eléctrico? Por otra parte, ¿adónde debe acudir un ciudadano al que se le queman sus artefactos con estos apagones, o si a uno se le daña la comida cuando pasa 24 horas y más sin luz? ¿Quién paga? Pues los “pendejos”, como diría Arturo Uslar Pietri. Maryanna Cáceres / Lechería
|